oficinas || preguntas frecuentes || mapa || contáctenos || enlaces || intranet

Que es la SUNASA
Organización

QUE ES EL REGIMEN CONTRIBUTIVO DE LA SEGURIDAD SOCIAL
 


La Seguridad Social en Salud en el Perú

Las dos primeras constituciones del siglo veinte hablan de Seguridad Social en salud en el Perú, al referirse a normas de seguridad en el trabajo industrial, para prevenir accidentes; así como al seguro de enfermedad e invalidez, con un sentido solidario.

Inspirado en estos principios, el primer paso fundamental fue la creación de los seguros sociales obligatorios de enfermedad y maternidad para el personal obrero, con salario estable, en 1936. Y el segundo paso lo constituye el seguro social obligatorio para los empleados, de los sectores público y privado, creado en 1948.

Durante años, estos seguros sociales obligatorios convivieron con diversas prestaciones concretas, con sus propias normas, financiamientos y servicios, para determinados gremios, como las cajas tradicionales, con sus ventajas e inconvenientes.

En 1973 se unifican en un mismo sistema algunas cajas y seguros, excluyendo a militares, diplomáticos y pescadores artesanales. Y en 1980 se crea el Instituto Peruano de Seguridad Social, que da forma al sistema de seguridad social obligatorio en el Perú para la atención de la salud de los trabajadores.

La cobertura de la seguridad social en salud creció del 9 % en 1960 al 19 % en 1983.

Desde su creación, el Instituto Peruano de Seguridad Social operaba en tres programas: de enfermedad y maternidad, de pensiones, y de riesgos profesionales.

El Estado, como empleador, y algunas empresas privadas, con lamentable frecuencia, omitían el pago de las aportaciones que les correspondía, causando un desequilibrio financiero al Instituto Peruano de Seguridad Social.

Simultáneamente, los trabajadores acudían a solicitar los servicios a los que tenían derecho, encontrando múltiples deficiencias, que se originaban por la falta de dinero para adquirir equipos y medicinas y para pagar sueldos y salarios, a causa de los procesos inflacionarios, que se sumaban a las deudas de los empleadores morosos, incluyendo la del Estado.

Asimismo, las inversiones que había hecho el Instituto Peruano de Seguridad Social, no siempre bien elegidas, lejos de ser rentables, se diluyeron con la hiperinflación, provocando grandes déficits que llevaron, en definitiva, a la quiebra del sistema de pensiones.

En la década de los años noventa, una vez superada la crisis económica heredada, y pasados los primeros meses de gestión de emergencia, se mejora la administración del Instituto Peruano de Seguridad Social, y en consecuencia, la calidad de los servicios. (Además, el Gobierno asume la responsabilidad de las pensiones, lastre que no podía arrastrar el Instituto Peruano de Seguridad Social)

El Estado se convierte en fiel cumplidor del pago de las aportaciones, en su calidad de primer empleador del país, dándole al Instituto Peruano de Seguridad Social la fortaleza económica que necesitaba, lo que le permite implementar el Programa de Atención Ambulatoria Descentralizada, el Programa de Cirugía Menor o Oftalmológica, el Equipo Médico de Intervención Rápida, los Policlínicos Móviles, la Clínica de Día, el Programa de Alta Precoz y el de Hospital de Campaña entre otros.

Como un elemento de la modernización, el Estado estudia otros sistemas previsionales de salud, establecidos en distintos países de la región, con el fin de conseguir una mayor eficiencia en la seguridad social peruana.

Y, en 1999, el Instituto Peruano de Seguridad Social cambia su nombre por el de EsSalud



¿En qué contexto se crean las EPS?



EsSalud presta servicios al 37 % de la población trabajadora asegurada en esa entidad. La presencia de las EPS favorece la descongestión de los hospitales, policlínicos y otras instalaciones en las que se brinda los servicios de EsSalud y le permite concentrarse mejor en la atención descentralizada en todo el país y en las intervenciones médicas de alta complejidad.

La combinación de prestación de servicios de EsSalud y EPS permite el mejor aprovechamiento de la infraestructura existente en la seguridad social peruana, para beneficio de los que la prestan y los que la reciben, siguiendo la tendencia mundial de los sistemas previsionales de los países con mayor experiencia en seguridad social.



Diversificar los Servicios de Seguridad Social en Salud

La legislación vigente ha hecho una división de carácter epidemiológico sobre los posibles daños o enfermedades que pueden tener los asegurados, formando dos grupos:


  • Enfermedades de Capa Simple, que son sencillas y frecuentes, y que pueden ser atendidas mediante consulta ambulatoria o cirugía de día; y

  • Enfermedades de Capa Compleja, que son complicadas e infrecuentes, y que requieren de mayor medicación, equipos, hospitalización o largo tiempo de tratamiento para su curación.

EsSalud está preparado para atender cualquier caso, tanto de Capa Compleja o simple, como ocurre con la mayor parte de los asegurados. Las EPS atienden a parte de la población trabajadora que requiere de atención en la Capa Simple y algunas enfermedades de la compleja, permitiendo así a EsSalud utilizar su capacidad instalada para cubrir mejor la Capa Compleja para todos los asegurados, sean o no afiliados a una EPS.


¿Costo adicional al asegurado o a la empresa?

La Ley de Modernización de la Seguridad Social en Salud ha respetado la tasa de aportación, que es del 9 % de las remuneraciones de los trabajadores dependientes.

Cuando los trabajadores de un Centro de trabajo optan por trasladar su derecho de ser atendido en la Capa Simple en una EPS, el 25 % de la aportación de dicho Centro de trabajo se entrega directamente a la EPS elegida.

La EPS brinda un Plan de Salud, que además de la Capa Simple puede incluir parte de la compleja, y que financia mediante el 25 % que recibe del empleador.

De esta manera, el nuevo sistema despierta el interés de los trabajadores, porque buena parte de ellos nunca hace uso de los servicios de EsSalud, especialmente cuando la empresa paga, además de las aportaciones de seguridad social, seguros privados de salud costosos.

Un trabajador sano implica menor pérdida de días laborables y un trabajador que se sabe cubierto, junto con su familia, para casos de riesgos de salud, se siente bien y genera mayor productividad.

SUNASA ©2010 Todos los derechos reservados.

 
INICIO